El PSOE destacó que la inmigración debe ser entendida como una cuestión de principios éticos y solidarios. Muchas personas migrantes llegan en busca de refugio tras huir de guerras, persecuciones, pobreza extrema o desastres naturales. Reconocer su derecho a una vida digna y fuera de la marginalidad es un imperativo ético y legal.
- Fortalecer el sistema de acogida para facilitar la integración de personas migrantes a través de medidas legales y seguras.
- Impulsar el arraigo como medio para regularizar la situación de las personas en situación irregular.
- Combatir las redes de tráfico de personas que ponen en peligro la vida e integridad de las personas migrantes.
El PSOE defendió la labor fundamental de las asociaciones y ONGs, que trabajan incansablemente en la protección, acogida y promoción de la integración social de las personas migrantes y víctimas de trata. Estas entidades son una pieza clave en la lucha contra la explotación y en la construcción de una sociedad cohesionada.
En su intervención, los representantes socialistas lamentaron los discursos que asocian a las personas migrantes con la violencia o la inseguridad, calificándolos como generalizaciones dañinas que solo fomentan el rechazo y la exclusión social.
Desde el PSOE, se insiste en la importancia de desarrollar un marco regulatorio que favorezca la migración ordenada, protegiendo los derechos humanos de las personas extranjeras y promoviendo su integración social. Esta visión contrasta con las propuestas que criminalizan la inmigración y alimentan discursos de odio.
El PSOE de Hellín reafirma su compromiso con una gestión migratoria basada en la dignidad humana, la solidaridad y el respeto a los derechos fundamentales. En lugar de generar división, el objetivo es construir una sociedad inclusiva, cohesionada y respetuosa con los valores que nos definen.








